
En valores absolutos pagaremos más puesto que tanto el interés como el plazo aumentan, pero, aún así, si vamos muy ahogados en nuestro mes a mes es una buena opción.
Cuando se tiene una hipoteca esta opción resulta mas factible. Cuando no se tiene, lograr nuestro objetivo es más complicado, ya que existen pocos productos en el mercado que reunifiquen préstamos personales sin garantía hipotecaria, aunque no es imposible.
Requisitos para la reunificación de deudas sin hipoteca

- Garantías personales adicionales, o lo que es lo mismo: avalistas. Pero no sirve un avalista cualquiera, tendrá que ser un aval solvente cuyo patrimonio sea suficiente como para asumir la deuda
- Saldos en cuentas a la vista, depósitos, fondos de inversión de bajo riesgo o planes de pensiones
- Pignoración de saldos de familiares
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que entre las personas que quieren reunificar sus deudas podemos encontrar dos situaciones muy diferentes entre si: que el interesado tenga un inmueble de su propiedad, o que no lo tenga. El primer caso es el que tiene más garantías de conseguir la reunificación.
Cuando se tiene un inmueble en propiedad y se quiere hacer una reunificación de deudas sin hipoteca, se puede usar el inmueble como garantía para conseguir que el banco te conceda una hipoteca que reunifique todas las deudas. La cuota se prolongará en el tiempo, pero será más baja.
En este caso lo mejor es dirigirse a las diferentes entidades bancarias y obtener toda la información necesaria para hacer cálculos y elegir la opción más conveniente.
Por otro lado, si se quiere reunificar las deudas y no se dispone de una vivienda o un inmueble en propiedad, la entidad financiera puede poner más dificultades. En estos casos lo mejor es intentar que el banco te conceda un nuevo y único préstamo personal, que permita cancelar todas las deudas adquiridas hasta el momento. Si tienes un sueldo alto o un trabajo fijo, puede que ayude.
El objetivo que se intenta conseguir es bajar la cuota mensual que se está pagando con todas las deudas adquiridas, y para ello, hay que lograr un préstamo personal con un interés mucho más bajo que el que tenían todas las deudas. De este modo conseguiremos que no se produzca un incremento elevado en la deuda final.
El plazo de amortización dependerá de la cuota mensual que el interesado sea capaz de pagar cada mes. Por este motivo, como hemos comentado antes, lo mejor es acudir a las diferentes entidades bancarias, informarse bien de las distintas opciones y elegir la que mejor se adapte a las necesidades personales de cada uno.
Para conseguir que la entidad bancaria estudie tu solicitud y tengas más posibilidades de reunificar las deudas si no cuentas con una hipoteca, y no tienes en propiedad ningún inmueble, deberás justificar que estás al corriente en el pago de los préstamos. Generalmente los bancos exigen que los tres últimos pagos estén al día sin demoras ni retrasos.

Antes de acogerte a una reunificación de deudas sin hipoteca, debes tener bien claras las condiciones que te ofrecen y las obligaciones contractuales para ambas partes. En internet puedes encontrar un aliado a la hora de informarte acerca de las condiciones y también para conocer la opinión de otros usuarios que han pasado por la misma situación y han contratado los mismos servicios.
Poder reestructurar tus pagos mensuales puede ser clave para tu poder adquisitivo, que puede variar notablemente en los próximos años con la reunificación de deudas; si tu situación ha cambiado y con ella tu realidad económica, puedes encontrar una buena solución en la reunificación de deudas.