29 octubre, 2020

Cobrador del frac, ¿cómo lo hago para librarme de él?

Por Rocío Fernández

El cobrador del frac puede ser una de nuestras peores pesadillas. Cuando hemos alcanzado un volumen de deudas alto las entidades se ponen en contacto con un hombre que se convierte en la sombra de aquellos que no pagan. Aunque estés en apuros económicos -si tenemos en cuenta que siempre nos dan un plazo para solventar al morosidad- sin escrúpulo alguno pedirá que abonemos no solo lo que debemos sino también el cargo con intereses.

¿Qué es exactamente el cobrador del frac?

Suele ser bastante común imaginar al cobrador del frac como un hombre vestido de negro con un sombrero alto tratando de que todos hagamos frente a nuestras deudas. Lejos de la realidad, éste no tiene por qué ser exactamente así pero sí se encargará de que cumplas con lo establecido a la hora de devolver un préstamo. Con ligeros cambios en su dinámica, son las empresas quienes contratan a estos equipos a fin de que ninguno de nosotros dejemos facturas pendientes.

La legalidad de este personaje -algo que muchos siguen poniendo en entredicho- dependerá de la empresa que haya detrás y el tipo de negocio que se haya hecho a su alrededor. En cualquier caso, pensar que todos los hombres que vienen a reclamar una deuda es sinónimo de estafa es un equívoco que ha llevado a muchos comerciantes a la ruina. Siempre en derecho de realizar su trabajo, debemos ponernos en el lugar de quien viene y cuáles son las razones que le llevan a hacerlo.

¿Cuáles son las funciones del cobrador del frac?

Mirando la definición vemos que la principal función del cobrador del frac es conseguir que el moroso pague la deuda que tiene con una empresa X y que ello, le ha llevado hasta más. Su labor, que no es otra que la de recuperar el dinero, a menudo resulta molesta y son muchas las personas que piensan que sobrepasa los límites. El seguimiento y sobre todo la insistencia a base de persuadir al endeudado también forman parte de esa colección de estrategias de manual que tanto lo determinan.

En España, aunque la lista de personas en el ASNEF crece con los años, se revisa lo que dicho cobrador puede hacer o no delante de alguien que no ha pagado su deuda con las empresas. Las compañías de recobro, que están a la mínima de lo que un cliente debe, son las que están siempre pendientes de aquello que tú debes y esas con las que hay que tener cuidado. Como trabajador, el del frac, solo atiende a lo que le pide el resto y en base a ello actuará en consecuencia.

Soluciones ante el cobrador del frac, ¿cómo puedo quitarme la deuda?

Cuando el cobrador del frac se ha puesto en contacto con nosotros debemos quedar muy atentos a todo lo que nos pide. Por norma general suelen ser muy persuasivos y hasta que no consiguen su cometido no nos dejan en paz. No obstante, aunque en un principio nos veamos bloqueados y sin saber qué hacer te aseguramos que no se acaba el mundo. En primer lugar hablar con tu banco puede ser una solución si ellos se prestan a echarte una mano.

Para cuando todo se ha vuelto inviable, la mejor idea es solicitar un préstamos rápido con el que al menos tengas la posibilidad de hacer el pago de la deuda y después ya te complicas con la manera en la que lo vas a devolver. Aunque lo normal es que no se recomiende meternos en una morosidad para saldar otra, lo cierto es que cuando se trata de este personaje (al que seguramente queramos perder de vista lo antes posible) todo cambia de rumbo. ¿Sabes con quién lo vas a contratar esta vez?

El cobrador del frac, como persona que no nos deja descanso, puede ser bastante pesado e incluso conseguir que perdamos los nervios pero nosotros, que estamos por encima de eso, debemos mantener la calma y ser mucho más fuertes que la presión que ejerce. Hablar con el banco o buscar a un amigo que te deje el dinero que debes son dos alternativas nada descabelladas y que no puedes dejar pasar para que así veas la oportunidad de entregar lo que debes.