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Depósitos para rentabilizar tu negocio

15 julio, 2015

unificardeudasSi quieres sacar rentabilidad a tus ahorros, la mejor opción es que abras un depósito. A diferencia con las cuentas de ahorro, el depósito bancario te da más rentabilidad a largo plazo.

Tanto los depósitos a plazo fijo como las cuentas de ahorro son productos para ahorrar y rentabilizar tus ahorros depositando el dinero en una entidad financiera. Están garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos.

Los depósitos bancarios garantizan no sólo el tipo de interés sino también el 100% del capital, y por ello te permiten aumentar tu dinero sin correr riesgos. Es un producto de inversión muy seguro ya que se recupera el total invertido y además le añades las ganancias obtenidas en el plazo contratado.

Los tipos de interés de los depósitos bancarios han ido disminuyendo en los últimos años. La rentabilidad cada vez es menor y como ejemplo podemos poner que en 2011, un depósito con un plazo entre 1 y 2 años rentaba cerca del 3%, mientras que en julio de 2014, la rentabilidad era del 1%.

Los productos bancarios más seguros que existen son las cuentas de ahorro, las cuentas corrientes y los depósitos bancarios. Todos los depósitos del mercado garantizan el 10% del capital y los intereses, y en el peor de los escenarios, con una quiebra del banco, tu dinero estaría garantizado por el Fondo de Garantía de Depósitos que cubre hasta 100.000 euros por titular y entidad.

inversionesSon productos de ahorro que te permiten obtener rentabilidad por tu dinero. Sólo tienes que colocar tus ahorros en el banco durante un plazo fijo que se estipula en el contrato. Una vez finalizado ese plazo, recuperarás el 100% más los beneficios que se hayan generado con los intereses devengados por el plazo que el dinero ha estado en el banco.

Tipos de depósitos bancarios

Los más habituales son los depósitos a plazo fijo. Son los más demandados por los clientes más conservadores. Sus características principales son que tienen una rentabilidad y un plazo concreto que se fijan desde el inicio, es decir, cuando se contrata este tipo de productos, el inversor, ya tiene claro qué rentabilidad obtendrá y cuanto tardará en poder disfrutar de ella.

Además de los depósitos a plazo fijo, existen otro tipo de depósitos, los llamados depósitos estructurados, y dentro de éstos podemos encontrar dos subtipos:

  • Depósitos referenciados: están ligados a un índice de referencia cuya rentabilidad dependerá de cómo se comporte dicho índice. Su principal riesgo es que al tener una rentabilidad variable, ésta puede ser del 0%.
  • Depósitos combinados: son productos que combinan un depósito bancario tradicional a plazo fijo, con otro producto de inversión, normalmente se combinan con fondos de inversión. La parte que se invierte en el plazo fijo tiene las características habituales de estos productos y el capital garantizado, y la otra parte, tiene sus propias condiciones y normalmente no tiene el capital ni el interés garantizados.

Para poder entender bien el funcionamiento de los depósitos, debemos tener claro todos los conceptos que nos encontraremos en el contrato que tendremos que firmar. Podemos definirlos de la siguiente manera:

  • Rentabilidad: son los beneficios que obtendrá el cliente en el plazo que estipule su contrato, ya sea cada mes, cada 6 meses, anual o al vencimiento.
  • Tasa Anual Equivalente o TAE: es la rentabilidad calculada por el plazo de un año. Este índice se utiliza para comparar los distintos depósitos.
  • Tipo de Interés Nominal o TIN: se utiliza para saber cuánto se ganará. Es la rentabilidad real que vas a obtener.
  • Plazo: es el tiempo que el cliente se compromete con el banco a tener depositado su dinero.
  • Liquidación de intereses: es el momento en el que el banco abona los intereses, y que se ha establecido en el contrato inicial, ya sea mensual, trimestral, semestral, anual o a vencimiento.
  • Vencimiento: es la fecha en la que finaliza el deposito bancario, estipulada en el contrato.
  • Cancelación anticipada: retirar el dinero antes del plazo acordado.
  • Cupón: en los depósitos referenciados, indica la rentabilidad máxima que obtendremos al final del plazo. No se debe confundir con el TAE ya que expresa los beneficios totales y no los anuales.
  • Subyacente: en los depósitos referenciados, son las acciones cuya subida o bajada determinará la rentabilidad obtenida.
  • Renovación automática: si no hay notificación por tu parte de la cancelación al terminar, algunos depósitos se renuevan automáticamente una vez cumplido el plazo.
  • Cuenta asociada: será la cuenta corriente donde el banco irá depositando los intereses devengados, durante el plazo que dure el deposito.
  • Fondo de Garantía de Depósitos (FGD): es el organismo mediante el cual un país garantiza el dinero que sus ciudadanos invierten en cuentas y depósitos bancarios. Todos los Fondos de Garantía de Depósitos europeos garantizan 100.000 euros por titular y entidad.

¿Cuánto puedes ganar con un depósito?

rentabilidadPara calcular cuáles serán las ganancias, tendremos que fijarnos en primer lugar en el TIN, que es el interés real del depósito. Las ganancias dependerán de la rentabilidad del producto y de los gastos que pueda generar su contratación. A los intereses debemos restarle la parte que se lleva Hacienda en concepto de IRPF (un 21%) así como gastos que el banco no cobre en concepto de comisiones, aunque normalmente los depósitos están exentos de comisiones. Las ganancias obtenidas con los depósitos bancarios tributan normalmente al 21% ante Hacienda, por tanto a los intereses que hayamos conseguido tendremos que restarles ese tanto por ciento. En cualquier caso, el tipo de interés aplicable variará dependiendo de los intereses generados.

Cuanto más dinero inviertas, más beneficios obtendrás. Eso es una cuestión de lógica, pero además, los bancos suelen ofrecer más rentabilidad a los grandes inversores. Aunque eso es algo que está cambiando desde el último año, ya que es posible obtener en algunas entidades un 4% TAE invirtiendo tan solo 1.000 euros, y cada vez son menos las entidades que exigen un importe mínimo de 10.000 euros para acceder a los mejores depósitos bancarios.

En caso de que necesites el dinero invertido antes de que termine el plazo acordado, podrías recuperarlo, pero probablemente tendrías que asumir una penalización, que normalmente es una reducción de la rentabilidad. Aunque hay algunas entidades que comercializan depósitos sin penalización por cancelación anticipada.

La mayoría de las entidades permiten abrir depósitos bancarios a través de internet, desde tu ordenador, sin moverte de casa y con un solo clic. Por lo general, los mejores depósitos bancarios de los bancos online, suelen tener una rentabilidad por encima de la media, pueden subir los intereses de sus productos al ahorrarse el gasto en oficinas.

Si lo comparamos con un pagaré o un bono, el depósito bancario es la forma de invertir más segura y conservadora ya que los otros productos no están garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos. Además, un depósito bancario es mejor en cuanto a liquidez, ya que en un depósito siempre podremos recuperar el dinero, en cualquier momento, solo nos arriesgaremos a perder rentabilidad, mientras que en los pagarés o en los bonos, si retiras tu dinero antes del plazo estipulado, tienes el riesgo de no poder recuperar todo el capital.

Si comparamos un depósito bancario con una cuenta de ahorro, se diferencian principalmente en la disponibilidad del dinero. Con los dos productos puedes acceder a tu dinero sin demasiados problemas, pero es más que probable, que al retirar el dinero del depósito se nos imponga una penalización, aunque esto no afectará a nuestro capital inicial invertido, sino a los intereses generados por nuestro depósito. Por tanto si crees que vas a necesitar disponer de tu dinero de forma rápida y no quieres pagar penalizaciones es mejor que contrates una cuenta de ahorro.

muchashuchasAdemás ambos productos se diferencian enormemente en el plazo. En las cuentas de ahorro, el plazo no tiene una duración limitada, sino indefinida, mientras que en los depósitos el plazo es uno de los puntos definidos en el contrato inicial.

Por otro lado, en las cuentas de ahorro te puedes encontrar con que le banco modifique el tipo de interés, mientras que en un depósito a plazo fijo, el tipo de interés está acordado desde el principio y se mantendrá intacto hasta que termine el plazo.

El mayor atractivo de un depósito a plazo fijo frente a una cuenta de ahorro es su rentabilidad. Aunque hay excepciones, y en ocasiones podemos encontrar cuentas de ahorro con mejores intereses que los de un depósito, pero esto no es lo habitual. Si deseas rentabilizar tu dinero, y tienes la seguridad de que no lo vas a necesitar hasta la fecha de vencimiento, es más conveniente que contrates un depósito a plazo fijo.

Como alternativa a los depósitos bancarios con poco riesgo se presentan los Títulos de Deuda Pública. Estos títulos representan una deuda que el Estado adquiere con los particulares, y que se compromete a devolver en un plazo estipulado, ofreciendo como garantía la solvencia del emisor de la deuda, que en este caso es el propio país. Al ser el emisor de la deuda el propio país, estos Títulos de Deuda Pública presentan poco riesgo, ya que se presupone que las probabilidades de quiebra de un país son mínimas.

En España podemos encontrar tres tipos de deuda publica, que se diferencian en el tipo de plazo de amortización:

  • Letras del Tesoro: son valores de renta fija a corto plazo (3, 6, 12 y 18 meses), se emiten a través de subastas.
  • Bonos del Estado: son valores de renta fija a medio y largo plazo, se emiten a través de subastas. El plazo es a 2, 3 y 5 años y se subastan generalmente el primer jueves de cada mes.
  • Obligaciones del Estado: son valores de renta fija a medio y largo plazo, se emiten a través de subastas. El plazo en estos casos es a 10, 15 y 30 años, se subastan generalmente el tercer jueves de cada mes.

La rentabilidad media de los depósitos cada vez es más baja y cada vez resulta más difícil encontrar depósitos a plazo fijo con una remuneración atractiva. En este contexto, quizá debas plantearte otro tipo de métodos para rentabilizar tus ahorros.

Los fondos de inversión, planes de pensiones, renta variable, deuda pública, bonos corporativos, etc., no dudes en investigar un poco para entender el producto, es más fácil de lo que parece. No debes caer en la tentación de contratar algún producto que te suena que es rentable sin conocerlo porque puede que te equivoques y no sea el producto que tu crees.

Lo mejor que puedes hacer es dejarte asesorar por alguien independiente, que no sea el propio banco, ya que ellos querrán ofrecerte los productos que más les interese venderte en cada momento siguiendo su plan comercial.

Generalmente, los depósitos para empresas, son los mismos que los depósitos para particulares, aunque en algunos casos determinadas ofertas de los bancos, solo estarán disponibles para particulares.

Puntualmente algún banco es posible que oferte un determinado depósito dirigido únicamente a empresas y que normalmente irá asociado también a la contratación de otros productos de empresas.

moneyPara saber cuál es el mejor depósito bancario del mercado sólo tienes que fijarte en cuál es el que cumple con tus requisitos y con las siguientes características:

  • alta rentabilidad
  • entidad solvente
  • sin comisiones en la cuenta asociada
  • con el dinero disponible en cualquier momento
  • sin vinculación, que no nos obliguen a domiciliar la nómina, recibos, comprar seguros, etc.
  • puedo invertir sin arriesgar mis ahorros

En los rankings de los mejores depósitos de 2015 encontramos cómo ha revolucionado el mercado el Banco Santander con su cuenta 1, 2, 3, y la reacción que ha tenido el BBVA con la oferta de su Depósito Azul 15+.

Como sabemos, BBVA y Banco Santander son los dos mayores bancos en España, tanto en número de clientes como en beneficios. Ambos quieren captar más clientes y sobre todo, conseguir vincularlos con el banco. Hace poco más de un mes veíamos que Santander daba el primer paso con su cuenta 123, y a los pocos días BBVA reaccionaba lanzando un depósito a 6 meses, depósito azul 15+, con una pequeña diferencia: sólo es para nuevos clientes, mientras que la cuenta 123 está destinada a todos los usuarios.

A simple vista podemos ver que ambos ofrecen una rentabilidad del 3%, pero aunque BBVA haya empezado a ofrecer este producto a algunos de sus clientes para que no se vayan al Banco Santander, vemos que realmente se trata de productos diferentes: una cuenta nómina frente a un depósito.

Si nuestro objetivo final es conseguir una rentabilidad por nuestro dinero, tendremos que analizar ambas para ver cual nos conviene más.

La característica más relevante que los dos productos compartes es la rentabilidad del 3% que ofrecen. La cuenta 123 es una cuenta nómina que te devuelve el 1, 2 o 3% de los recibos principales y además te remunera en función del saldo, mientras que el Depósito Azul 15+ es un depósito a 6 meses con una rentabilidad del 3%.

Ambos remuneran al 3% con un límite del saldo de 15.000 euros, pero con diferencias: la cuenta 123 remunerará un 1% a los saldos de 1.000 a 2.000€, un 2% a los saldos de 2.001€ a 3.000€ y un 3% a los saldos de 3.001€ a 15.000€, mientras que el Depósito Azul 15+ tiene una rentabilidad del 3% entre 1.000 y 15.000€ y, a partir de 15.000€ (hasta 50.000€) disminuirá al 1%.