
Se les llama prestamistas particulares, privados o personales, el concepto siempre es el mismo ya que el dinero que prestan proviene de un individuo en forma de capital privado. Son personas sencillas, corrientes, que trabajan por cuenta ajena o propia y que otorgan préstamos de capital privado entre particulares. Están legalmente regulados por el Ministerio de Sanidad y Consumo, y cumplen todas las normativas financieras y legales necesarias para hacerlo.
Hoy en día es muy difícil que los bancos te concedan un préstamo y es por ello que se hace inevitable acudir a los prestamistas particulares. En la mayoría de ocasiones, las entidades solo te ofrecen financiación para la compra de las propiedades inmobiliarias que se han adjudicado por el impago de hipotecas, ya que los pisos de los bancos son objeto de financiación que junto con unos requisitos mínimos hacen que la respuesta del banco sea afirmativa.
Este tipo de financiación particular no está destinada para la compra de una propiedad inmobiliaria, sino que se solicita para salir de situaciones puntuales, en las que la única solución es acudir a un prestamista particular.
Intereses de los prestamistas privados

Los prestamistas asumen el riesgo que el banco no quiere correr y por este motivo siempre se solicita la garantía física de la que hablábamos hace unas líneas. Los intereses de los préstamos privados se encuentran entorno al 12% y el 15% de interés anual.
Requisitos de los prestamistas
Lo que te va a exigir un prestamista particular es que dispongas de una propiedad sin hipoteca, éste es el requisito principal para poder acceder a los prestamos particulares, y te pedirán que presentes documentación que lo demuestre, como una nota simple, el documento nacional de identidad (DNI) y las escrituras de la propiedad. Estas son las pruebas de solvencia necesarias para que estudien y puedan aprobar la financiación que solicitas. El motivo de solicitar una propiedad sin hipoteca es que si hay un impago, el particular que ha prestado el dinero precisa de la misma para poder recuperar su dinero.

¿Cómo se formaliza un préstamo con un prestamista?
Las firmas con los prestamistas particulares se tienen que hacer en una notaría, a ser posible la que elijas tu, de tu confianza, para estar más tranquilos. Además en el préstamo personal con garantía hipotecaria deben aparecer claramente los importes percibidos reales, con los plazos de devolución y las cuotas mensuales correspondientes, así como la forma de pago, pudiéndose domiciliar los recibos, o realizar ingresos mensuales en la cuenta del prestamista.
Al formalizar el préstamo en una notaría debemos saber que se están generando unos gastos que hay que asumir, como los gastos de constitución de la escritura del préstamo, los honorarios del notario, abogado y la intermediación realizada por la empresa financiera que gestiona la operación y pone en contacto a las dos partes. Estos gastos se deberían incluir dentro de las cuotas resultantes del préstamo del particular.